El corte de materiales duros como el acero inoxidable y las aleaciones de titanio presenta desafíos únicos en comparación con el mecanizado de metales más blandos. Estos materiales son conocidos por su alta resistencia, tenacidad y mala conductividad térmica, lo que significa que el calor tiende a concentrarse en el filo. Al usar Fresas de carburo , comprender las características de estos materiales es esencial para evitar el desgaste prematuro de las herramientas, un acabado superficial deficiente o fallas inesperadas de las herramientas. La configuración y la selección de parámetros adecuadas son la base de un mecanizado exitoso en aplicaciones tan exigentes.
La geometría de la herramienta juega un papel decisivo en el mecanizado de materiales duros. El número de canales, el ángulo de la hélice y la preparación de los bordes afectan directamente la evacuación de la viruta y la estabilidad del corte. Los materiales duros generan virutas duras y fibrosas que pueden volver a cortarse fácilmente y dañar la herramienta si no se limpian adecuadamente.
Las consideraciones clave sobre la geometría incluyen:
Uno de los factores críticos en el mecanizado de acero inoxidable y titanio es controlar la velocidad de corte y el avance. Una velocidad excesiva puede provocar una rápida acumulación de calor, mientras que los avances demasiado ligeros pueden provocar fricción en lugar de corte, acelerando el desgaste de los bordes.
Las pautas importantes de velocidad y avance incluyen:
La gestión del calor es especialmente importante al mecanizar aleaciones de titanio, que retienen el calor cerca de la zona de corte. Las herramientas de carburo toleran altas temperaturas, pero el calor excesivo aún acorta la vida útil de la herramienta y degrada la calidad de la superficie.
Las estrategias efectivas de control del calor incluyen:
Los materiales duros amplifican la vibración y las fuerzas de corte, lo que hace que la rigidez sea una prioridad absoluta. Cualquier inestabilidad en el portaherramientas, el husillo o el accesorio puede provocar vibraciones, astillamiento de los bordes o rotura de la herramienta.
Las consideraciones relacionadas con la estabilidad incluyen:
La evacuación eficaz de virutas es esencial al mecanizar acero inoxidable y titanio. Un control deficiente de las virutas puede hacer que las virutas se suelden al filo, provocando defectos en el filo y en la superficie.
Las prácticas para el control de virutas incluyen:
Los materiales duros aceleran el desgaste de las herramientas, incluso con parámetros optimizados. La inspección periódica de los filos de corte ayuda a prevenir fallos inesperados de la herramienta que podrían dañar la pieza de trabajo o la máquina.
Los indicadores a tener en cuenta incluyen:
Al cortar materiales duros como acero inoxidable y aleaciones de titanio, el éxito depende de una planificación cuidadosa y una ejecución disciplinada. Desde seleccionar la geometría correcta de la herramienta y gestionar los parámetros de corte hasta controlar el calor y garantizar la rigidez de la máquina, cada detalle importa. Siguiendo estos principios, las fresas de carburo pueden ofrecer un rendimiento confiable, alta precisión y una mayor vida útil de la herramienta incluso en entornos de mecanizado exigentes.